EL AUTOR DE LA MATANZA DE NUEVA ZELANDA PODRIA HABER RECIBIDO ADIESTRAMIENTO MILITAR EN UCRANIA EN EL NEONAZI “REGIMIENTO AZOV”

“Toda la estructura ultra paramilitar que se ha levantado en Ucrania tras el Maidan se ha convertido en un campo de entrenamiento a nivel mundial para miembros de la extrema derecha. Se sabe que desde 2014 neonazis de diferentes países, principalmente europeos, han peregrinado hasta el país eslavo para recibir entrenamiento militar.”

*Info EH-Donbass Komitea

El fascista autor de la matanza de Nueva Zelanda que dejo un saldo de 50 muertxs y 50 heridxs, el australiano Brenton Tarrant, habría estado en Ucrania según se desprende de lo que afirma en el manifiesto (fotografia) que dejo escrito antes de sus crímenes. En concreto en un párrafo del manifiesto relativo a las políticas de inmigración dice así: “No encontrará un indulto, ni en Islandia, ni en Polonia, ni en Nueva Zelanda, ni en Argentina, ni en Ucrania, ni en ningún otro lugar del mundo. Lo sé, porque he estado allí. 

No es la única evidencia con la que se cuenta para relacionar directamente a Tarrant con las organizaciones de extrema derecha en Ucrania. Anteriormente, el ataman de una asociación de cosacos llamada Verdaderos Cosacos Alexei Selivanov, declaro a REN TV que Tarrant podría estar asociado con los neonazis ucranianos. Según Selivanov, el terrorista era parte de la organización Right Wind Resistance, dos de cuyos miembros, se sabe desde finales del año pasado, que lucharon como mercenarios del lado de los ucros en el Donbass. Tal y como publicamos hace unos días en nuestras redes sociales se trataría de los australianos Ethan Tilling y Jared Bennett.

El neonazi australiano Ethan Tilling en el frente del Donbass

Según Selivanov, Brenton Tarrant “…demostrando habilidades, posiblemente obtenidas en condiciones de guerra, mató a personas en Nueva Zelanda. También es ciudadano australiano, miembro de la misma organización nazi. Es muy posible que sea miembro de las unidades nazis ucranianas que lucharon en el Donbass ”.

Según se ha hecho público Right Wing Resistance es un grupo de ultranacionalistas blancos liderados por Kyle Chapman, con sede en Christchurch, la ciudad donde Tarrant disparó en las mezquitas. Son conocidas por la población de esta localidad neozelandesa las “patrullas callejeras” de esta organización neonazi así como sus folletos “Inmigración o Intrusión”.

En unas declaraciones hechas a la web Says Moscow la organización ultraderechista afirma que no tienen nada que ver con Tarrant: “Se parece más a un lobo solitario, y no tenemos nada que ver con eso. Estos no son nuestros métodos” pero sin dejar claro si el asesino era miembro de la organización o no, limitándose a decir que no tienen “nada en común”. Tampoco negaron la vinculación de Tarrant con neonazis ucranianos.

LA PISTA DEL REGIMIENTO AZOV

El “sol negro” dibujado en el material que llevaba el asesino de Nueva Zelenda

Como es sabido Brenton Tarrant pintó en el arma con el que cometió los asesinatos los nombres de sus ídolos, símbolos y los hechos históricos que, desde su punto de vista, son importantes para el desarrollo de la “civilización europea”. Uno de esos símbolos era un sol negro que es habitualmente utilizado por las organizaciones neonazis además de la cruz celta y la svarga, la cual también aparecía pintada en el arma del fascista autor de la matanza. Todos estos símbolos citados son esencialmente unas de las variantes de la esvástica.

Como afirma el periodista ucraniano Andrey Manchuk en su artículo “El “sol negro” y otros referentes comunes” traducido al castellano por la gasteiztarra Nahia Sanzo y publicado ayer en la web Slavyangrad (slavyangrad.es) “El Brigadeführer de las SS Karl Wiligut popularizó este símbolo durante el Tercer Reich como uno de los símbolos de las “razas nórdicas” y entonces se generalizó entre las Waffen SD. Por orden de Heinrich Himler, el “sol negro” decoraba la Obergruppenführersaal del castillo de Wewelsburg, en el que se reunía la élite nazi. Al final de la Segunda Guerra Mundial, el ex miembro de las SS Wilhelm Landig propuso utilizar este “antiguo símbolo ario” como sustituto a la prohibida esvástica.

Simbolo del Batallon Azov

Desde entonces, el “sol negro” ha sido muy utilizado tanto por los nazis del viejo mundo como por los del nuevo. El símbolo es especialmente popular entre el culto neopagano nórdico. Así que no puede sorprender que apareciera en 2014 en el emblema del batallón de extrema derecha Azov, cuya base está formada por miembros de grupos neonazis. Gracias a los nacionalistas ucranianos, el símbolo “nórdico” se ha hecho conocido en Ucrania, al igual que el “Wolfsangel” tomado de las SS. El escritor nacionalista Vasily Shklyar publicó bajo el título “El sol negro” una novela sobre Azov, que, por su parte, intentó crear para la Guardia Nacional de Ucrania un blindado de tres ruedas “sol negro” que causó todo tipo de burlas entre los expertos militares.”

El  sol negro es un signo muy popular entre los neonazis del Regimiento Azov parte del cual se encuentra actualmente desplegado en el frente de guerra del Donbass y que recientemente recibió la visita del presidente de Ucrania Poroshenko. De hecho durante el tiempo en el que fueron el Batallón Azov su escudo estaba formado por una runa wolfsangel, el sol negro (schwarze sonne en alemán) junto a los colores de la bandera ucraniana y el nombre del regimiento.

El Batallón Azov fue creado en mayo de 2014 por entre otros Andrey Biletsky, un neonazi de larga trayectoria que tras el Maidan había sido responsable de las operaciones especiales del Pravy Sektor o lo que es lo mismo había capitaneado los operativos de la organización neofascista contra los antimaydan y los sectores más activos de la población rusofona en el país. La creación del Azov se hizo a instancias del llamamiento hecho por el Ministerio de Asuntos Internos (Interior) de crear batallones de voluntarios. En total se crearon unos 50 que agruparían a unas 60.000 combatientes, los llamados Batallones de Defensa Territorial. Se sospecha que detrás de la financiación del Azov y de otros batallones este el oligarca judío ucraniano-israeli Igor Kolomoisky. Los miembros del Azov provenían principalmente de las organizaciones neonazis Asamblea Nacional-Socialista (SNA) y Patriotas de Ucrania (PU) así como de ultras del Dynamo de Kiev que habían adquirido experiencia en los enfrentamientos del Maidan.

Simbolo actual del Regimiento Azov

Como batallón el Azov combatió en el Donbass en los primeros años de la guerra donde su nombre se hizo famoso en la batalla por Mariupol. De hecho su cuartel general quedo establecido en esta ciudad portuaria del Donbass. Acumulo numerosas denuncias de organizaciones de Derechos Humanos por crímenes de guerra tanto contra milicianos novorussos como contra civiles del Donbass. Las autoridades militares y políticas ucranianas siempre han tenido en gran consideración al Azov.

Posteriormente ha pasado a ser un regimiento quedando integrado en la Guardia Nacional de Ucrania, la fuerza de reserva de las Fuerzas Armadas de Ucrania (FAU), una fuerza represiva creada tras el golpe de Estado contra Viktor Yanukovich y empleada como punta de ataque en el frente.

Andrey Biletsky ha sido hasta ahora el comandante y cabeza visible del Batallon Azov. En octubre de 2016 creó el partido político Cuerpo Nacional del que es líder. En 2017 todas las principales organizaciones ultraderechistas ucranianas firmaron un manifiesto unitario aunque posteriormente el Cuerpo Nacional de Biletsky se ha desvinculado a la hora de hacer acciones conjuntas en la calle. Este neonazi, que los últimos años ha suavizado su discurso para no parecer lo que es y se postula como candidato a la presidencia de Ucrania aunque la verdad es que no cuenta con posibilidades. Está por ver si concurrirá en solitario o lo hará de manera unitaria junto al neofascismo ucraniano.

UCRANIA MECA DE LA ULTRADERECHA BLANCA

En Ucrania la extrema derecha a través de los Batallones de Voluntarios ha sido armada y entrenada con el presupuesto del Estado. Esta estructura ultra paramilitar que se ha levantado se ha convertido en un campo de entrenamiento a nivel mundial para miembros de la extrema derecha. Se sabe que desde 2014 neonazis de diferentes países, principalmente europeos, han peregrinado hasta el país eslavo para recibir entrenamiento militar. El pasado otoño se hizo público por medio del FBI que miembros del grupo de extrema derecha estadounidense Rise Above Movement habían acudido a Kiev invitados por el Azov pudiendo hasta haber recibido entrenamiento militar por parte del régimen ucro. Es la primera vez desde el fin de la II Guerra Mundial, exceptuando las intrigas de la red Gladio, que organizaciones ultraderechistas forman parte del liderazgo político-militar de un país europeo.

Como dice Andrey Manchuk en su artículo: “El Kiev postmaidan se ha convertido en la verdadera Meca de la extrema derecha moderna mientras Occidente hacía la vista gorda pensando que los nazis eran una herramienta útil para luchar contra la “quinta columna prorrusa”. Sin embargo, el “sol negro” ya estaba muy presente en Maidan junto al Wolfsangel, la cruz celta, la esvástica y otros habituales símbolos de la “joven democracia ucraniana”.

Ahora, la extrema derecha ucraniana es una amenaza más extensa, algo que hoy, demasiado tarde, admiten incluso las autoridades estadounidenses. El Departamento de Estado publicó esta semana un informe en el que se describen sus crímenes. Según el documento, miembros de grupos de odio nacionalistas como el C14 y el Corpus Nacional han atacado a abogados, periodistas, miembros de la comunidad LGTB y también han realizado detenciones ilegales. A pesar de ello, han disfrutado del apoyo del Gobierno.

“El fracaso de la policía y la Fiscalía para evitar estos actos de violencia, que pueden ser calificados como crímenes de odio, y la negativa a investigarlos han creado un ambiente de impunidad y ausencia de justicia para las víctimas”, afirma el Departamento de Estado. Sin embargo, el antiguo regimiento Azov ha conseguido convertirse en una fuerza político-militar a nivel nacional, capaz de ejercer presión contra el impopular presidente y con aspiraciones de poder en el país. Y eso causará inevitablemente nuevas víctimas en Ucrania. Porque la experiencia del ataque terrorista de Nueva Zelanda vuelve a demostrar un hecho indiscutible: el nazismo mata. Siempre. En todas partes.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *